sábado, 26 de noviembre de 2011

Y me niego a no creer

Me han llamado ilusa, soñadora, incluso algunos pueden pensar que soy una engañada de la vida, pero me niego a no creer que las cosas ocurren por una razón y que cada uno de nosotros está aquí por que tiene un fin, algo por lo que vivir.
No concibo un mundo en el que no haya una persona para cada uno, un mundo en el que los amaneceres sean grises y las noches solitarias. No podría vivir sino supiese que el día de mañana habrá un Sol brillante en el cielo y que la felicidad está a la vuelta de la esquina.
La vida no es un camino de baldosas amarillas, lo tengo claro, pero no por ello merece menos la pena vivirla ¿no?

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