Es estúpido que nos centremos en lo secundario si el guión indica lo contrario. Por ello, no puedo prometer tardes de olvido no noches pegadizas. De los paseos por la playa y las nubes de algodón, ni hablemos. Puede que llegues a pensar que el romanticismo no corre por mis venas. Y ojo, no te equivocas, pero ya las películas me han enseñado cómo acaban esas historias, y yo quiero ver algo nuevo. De modo que es estúpido que nos centremos en lo secundario si el guión indica lo contrario. Esta noche tú y yo, en mi cama, y ya veremos si esto es de película o no.

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